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Terra
La Coctelera

Ella...

Allí estaba yo, sentado con ella. No cruzábamos palabras ni miradas, Respirábamos el mismo aire, solo era nicotina.

Frente a nosotros como aire, enfilaban los peligrosos pelotones de tequila.

La tertulia nos agobiaba y nos dolía, pero no nos preocupábamos porque sabíamos que el mañana la olvidaríamos con la resaca.

La luz difuminaba la oscuridad.

El bar es el sitio de nosotros los solos, los que el desvelo nos ama, el sitio donde los tragos y el silencio, son los mejores amigos.

Donde la tenue sonada musical son como dagas que atraviesan el corazón, pero nos deja dentro la sangre.

Viven historias, nacen historias, se adoptan historias, algunas anónimas, otras con todo el derecho de autor.

Las mías las compartía con ella, no voluntariamente, ni por obligación, ni por que le gustaba, solo porque... en fin, allí estaba.

Mis historias y mis sueños pendiendo de un hilo con que se teje una nube.

Si estuviera aquí viera el final de mi carisma, notaria incluso mi cambio de voz.

Allí la noche es como un deseo, pero dura menos, y en ese sitio no nos importaba el tiempo.

Personalmente lo que me importaba era deshacerme de ella, aunque sea por esa noche, de resto el destino escogería mi futuro, si es que me existía uno.

Cualquiera le puede escoger el nombre de ella, yo en realidad no le coloque ninguno, solo me había adaptado al que todos le decían.

Soledad...

Decisión

... No hubo comentario luego de la discusión, lo único que escuchamos fue el sonar de los cauchos al tratar de adherirse al pavimento.

Todo fue tan rápido... cuando abrí mis ojos mi vehículo estaba inverso. Camine y observe a pocos pasos a alguien tendido en el suelo liberando todo su torrente sanguíneo y desesperadamente pidiendo ayuda.

- Amigo ayúdeme a levantar... justamente hoy me dirigía a la iglesia para contraer matrimonio con la mujer que mas amo. No respondí...

Quede perplejo al ver las profundas heridas de ese hombre. Volvió a hablar esta vez con un tono de voz mas suplicante...

- Señor ella me espera y si no llego pensara que no la amo, solo comuníqueme con ella o lléveme a un hospital

Mi mirada intentaba buscar su alma...

La lluvia diluía mis lagrimas y las mezclaba con la sangre de mis leves heridas y a su vez llegaban al suelo pero esquivaba la sangre de ese señor. Me interrogo

¡Señor usted sabe de amor, tiene madre, ama a su esposa? Trate de entender, si usted me ayuda estaré el resto de mi vida junto a la mujer que mas he amado.

Me atreví preguntarle, y respondió..

- venia tan feliz y apurado que la lluvia no me dejo ver el cruce, pensé que no venia nadie y bueno impactamos pero usted también tuvo que haberse detenido..

Me grito con su ultimo aliento...

No sea necio ayúdeme....

Y al fin respondí...

Deje que levante el cuerpo de mi amada esposa, y si aun muerta me responde le ayudo....

No te muevas...

Mientras trato de recordar como llegue aquí me doy cuenta que no corre ninguna corriente de aire por mi cuerpo acostado sin nadie.

Entendí que estaba oscuro el sitio pero no sabia que hora era, de echo si era de día o de noche, y algo me hizo pensar que seria así por siempre.

Ya en mis venas estaban tatuados el olor de la madera y sentía claramente el sonido que hacían mis pestañas al impactar una sobre otra dejando un breve eco en ese lugar.

Sabia que seguía con vida terrenal , pero allí estaba y deseaba que mi alma siguiera mandando ordenes a mi cuerpo y lograra dejar en libertad la presión que ejercía los deseados gritos para intentar ser oído por alguien.

Cada segundo venia cargado con mas peso y mi culpa se ahorcaba en la nada.

Tenia fè pero allí dentro no existe la religión, mi opción era hacerme el muerto o esperar morir de verdad.

Lo único que recuerdo son las palabras del medico al declararme parapléjico y el rezo de las personas a mi lado pensando que era mi fin.

...Y alli quede

¿Quién vive?

Le grite con fuerza y no logro oír

Lo mas extraño es que la tenia a mi lado y veía que me hablaba pero tampoco la oía.

Comencé a preocuparme y pensé que sudaba pero mi cuerpo estaba cambiando de temperatura.

Ella lloraba al igual que yo, pero esta vez nuestras lagrimas eran totalmente diferentes, no se parecían en nada a las que se nos reflejaban cuando nos dejo aquel niño que no termino de salir para colocarle el nombre, y mucho menos a las que brotamos por culpa del día que iniciamos la vida acorde con las leyes celestiales llenas de alegrías y llanto ya que las travesuras de sabana nos habían obligado a estar en la iglesia.

Lo cierto es que allí estaba, ya no tenia vida y cada segundo nuestras distancias se multiplicaban.

Antes de despedirla busque detrás del vehículo la sorpresa que le tenia deparada para nuestra primera noche como pareja formales pero el lazo de las latas me hicieron declinar el intento y volví a ella y sentí mi cuerpo quedar a oscuras hasta el momento que logre observar sobre mi los bellos tulipanes, las grandiosas gladiolos, las exquisitas rosas de diferentes olores y colores, los mágicos claveles y majestuosas orquídeas, todos ellos dispuestos a darme sombra hasta que llegara a mi la eterna oscuridad que me decía que era yo quien había muerto y ella quedaría con lagrimas, con sueños, con tiempo, con un ser dentro de ella, con luz.... con vida

No Sabia

Era un día normal, opte por beber café en aquel sitio, y cuando pensé que todo seguiría así de tranquilo, llego ella, y por desgracia todo cambio.

Intente comportarme pero me fue imposible, estaba en una posición donde mi mirada no podía contener mirarle bruscamente sus ojos claros.

Ella no sabia..

Si, mi imaginación trabajo al máximo, de echo la perfiles de su nariz me convirtieron en un atlético escalador profesional, hasta el punto final de la misma cuando por unos ligeros pasos asenté mi minúsculo cuerpo sobre su segunda piel ¡de seguro que es así; ¡Sus labios!

Disfrute de esa suavidad y me deslice como si fuese un a inmensa pista sobre hielo, aunque a diferencia de eso los sentí tibios y eso me encanto, pero acaricie levemente uno contra otro y allí salte como una catapulta desde su quijada.

Descendí en su cuello, me interrumpió su camisa como agente en un evento privado pero logre infiltrarme por el agujero de uno de sus botones y me maraville con el latir de su corazón, que me indicaba que aun le quedaba mucha vida; y quizás abuse pero aproveche esa posición, y mis labios se convirtieron en un gran metro para totalizar beso a beso lo amplio de su pulcro cuerpo.

... y como un gran mapa su cinturón me formo una peligrosa frontera donde sin nada mas que hacer recurrí a mi exagerada imaginación y sin ningún problema cruce esa divina línea donde me sorprendió su ropa intima, y justo en el momento cuando llegaba a la mejor parte de su cuerpo me despertó el mesonero y corto mi imaginación solo para preguntarme si me sentía bien porque de mi brotaban enormes cantidades de sudor.

No conteste solo que mis ojos intentaron infructuosamente volver a mi imaginación pero fue inútil porque ella ya no estaba.

Acabe mi café cancele la cuenta y cuando me disponía a tomar el trasporte, nuevamente la vi y solo por ese echo volví a sudar, pero esta vez mi imaginación fue quien me dijo que lo olvidara porque no la conocía


... y sencillamente fue así

PLACAS DE CONCRETO

Se repetía por octava vez la misma fecha,
En el trascurrir del día algunos me felicitaban, otros no y en realidad no importaba,
Lo cierto es que ya estaba solo
Poco faltaba para morir aquel 31 de Diciembre.
Mis acompañantes todos callaban,
En realidad todos dormían en un muy largo y definitivo sueño, en el que nadie jamás se iba a mover y sobre ellos, concretos decorados con nombres, fechas y palabras.
En algunos las flores vivas o marchitas obsequiaban aromas diferentes pero sus dueños no las olerían jamás debido al brutal sello de sus cajones.
El lugar se comparaba con lo cruel que había sido el accidente que coloco en ese sitio a mi madre.
Estaba algo callado pero el explotar de los fuegos artificiales justo a las 12 transmitían el mensaje de la llegada de un nuevo día, una nueva fecha, una nueva oportunidad... acompañados con los gritos y las alegrías o tristezas de otros.
Quizás es el día y la hora con mas lagrimas por alegrías o por tristezas o quizás es el día o la hora que por pocos segundos el latir del corazón se acelera mas que en todo el año.
Me asuste y sentí los abrazos y las palabras de aliento de mi madre aunque nos dividían dos mundos distintos.
...Y allí quede hasta el momento que volví a abrir mis ojos y sentía los sollozos quejidos de lagrimas que inundaban mi cajón cuando veían a los artistas de concreto colocándoles a las placas de concreto mi nombre y fecha y observe a mi madre que me decía
...Ya estaremos juntos más tiempo.

En honor a mi madre...